Zoom | Los clientes inactivos, ¿un peligro para tu base de datos?

Publicado por Service Communication en Entregabilidad y Reputación 14 abril 2020 Tiempo de lectura: < 1 min

Cuando se envían campañas de correo electrónico, la mayoría de nuestros clientes son conscientes de la importancia de priorizar a sus contactos reactivos. Los beneficios en términos de entregabilidad resultantes de una sólida gestión de las bases de datos y de una segmentación que cumpla con las expectativas de los proveedores de servicios de Internet y de los proveedores de servicios móviles, están comprobados. Al eliminar regularmente a los usuarios inactivos de la base de datos, el remitente protege su reputación y la reputación de su infraestructura de envío. ¿Pero qué pasa después?

Organizar los segmentos inactivos automatizados

Este es el primer paso para clasificar automáticamente a tus contactos. Lo ideal es que, junto con una serie de correos electrónicos automatizados, estos segmentos te permitan ver los contactos que, por diversas razones, no han mostrado interés en tus comunicaciones.

De esta manera, ya no sólo se distingue entre contactos direccionables y no direccionables (direcciones de NPAI – No reside en la dirección indicada, contactos dados de baja, contactos que ponen quejas, etc.). Este nuevo volumen de correos electrónicos (en principio enrutables) compuesto por direcciones de contactos durmientes, representa ahora una parte significativa de tu base de datos. ¿Qué deberías hacer con él?

Cumplir con las normas y recomendaciones de la CNIL (Comisión Nacional de la Informática y las Libertades)

Las direcciones inactivas que acabas de guardar no son direccionables indefinidamente. Según la Comisión Nacional de Informática y Libertades de Francia, el consentimiento de tu suscriptor se considerará obsoleto si no ha respondido a ninguna de tus solicitudes a lo largo de 3 años. Por lo tanto, estas direcciones, y la información vinculada a ellas, deben ser eliminadas de tu base de datos.

Antes de archivar sus datos, muchos remitentes querrán limitar el impacto de esta pérdida volviendo a integrar las direcciones descartadas (a menudo porque en su momento esto solucionó problemas de reputación y por lo tanto de entregabilidad). ¿Cuál es el riesgo en este caso? Se podrán socavar los esfuerzos diarios realizados en las campañas de correo electrónico mediante la reincorporación de este volumen sin precauciones.

Por supuesto, algunas de estas direcciones podrían reaccionar positivamente a esta reincorporación, o incluso volver a involucrarse. Pero, ¿realmente merece la pena?

Las operaciones de reactivación deben estudiarse con la máxima precaución

Tras un largo período de inactividad, volver a contactar con decenas de miles de direcciones (a veces millones) implica una serie de riesgos importantes que unas pocas cifras pueden poner en perspectiva:

  • De 90 a 120 días: es el tiempo que tardan los webmails/correos web o los filtros que indican la reputación de un remitente en rastrear el historial. Esto significa que una campaña mal controlada dirigida a personas no reactivas puede hacer que los efectos negativos de sus prácticas se manifiesten durante varios meses después del envío.
  • 5%: representa el máximo rebote duro (hard bounce) aceptado por la mayoría de los proveedores de servicios de Internet antes de restringir la entrega de mensajes. Algunos incluso son capaces de bloquear durante varias horas la entrega de todos los mensajes de las direcciones IP en cuestión.
  • 15%: es la tasa de direcciones inutilizables cuando se recoge un nuevo archivo de contactos. Durante las operaciones de reactivación, la tasa de direcciones utilizables es inferior al 15%.
  • 10%: por debajo de este nivel de usuarios reactivos (suscriptores que abren), la mayoría de los webmails o correos web dañan la reputación del remitente, creyendo que el objetivo no es lo suficientemente bueno.
  • 12x: más riesgos al volver a contactar con spamtraps con «direcciones recicladas», que cuando realizamos una recopilación inicial. Además, volver a contactar en un período de tiempo muy corto aumenta la probabilidad de que se desencadene una sanción.

El caso del proveedor de correo Laposte

El proveedor de correo Laposte ha puesto en marcha una importante operación para limpiar sus cuentas de usuario como parte de una evolución de su infraestructura. En este caso, varios millones de direcciones, abandonadas por sus titulares, han sido desactivadas (sin conexión durante 4 meses o más) o cerradas (sin conexión durante 24 meses). Al utilizar las bases de datos inactivas que se habían descartado anteriormente siguiendo nuestras recomendaciones, el impacto fue mínimo, como para la mayoría de nuestros clientes que han utilizado este mecanismo.

Por otra parte, otros remitentes, que no han puesto en marcha un proceso para identificar a los durmientes y están tratando de reactivarlos, han visto cómo su tasa de rebote duro (hard bounces) se eleva al 35%. En otras palabras, más de 1/3 de las direcciones identificadas como inactivas fueron abandonadas por los usuarios en los últimos 24 meses. Por lo tanto, quedan inutilizables. Esto debería alertarte de la realidad de la composición de tus segmentos inactivos. Si tantas direcciones abandonadas eran visibles en las bases de datos de Laposte, no hay razón alguna para pensar que esto sería diferente en el caso de los otros operadores. La gran mayoría de las direcciones inactivas son totalmente inútiles e incluso peligrosas para tu reputación.

Así que, ¿la moraleja de hoy? Vuelve a conectar, sí, ¿por qué no?, eso sí, no lo hagas a ciegas. Como experta en Entregabilidad, Dolist te anima a contactar con profesionales que podrán ayudarte a crear una auténtica estrategia de reactivación en la que los efectos negativos sean mínimos.

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