Haz la prueba | ¿Es adecuada la frecuencia con la que envías tus correos electrónicos?

Publicado por Service Communication en Entregabilidad y Reputación, Satisfacción y fidelización 25 junio 2019 Tiempo de lectura: 3 min

Encontrar el equilibrio adecuado entre demasiados correos electrónicos y los que no son suficientes no siempre es fácil. Como profesional del marketing, preguntártelo ya es un gran paso adelante.

No hay una frecuencia ideal

En algunas industrias, como el de la moda, la frecuencia de envío óptima es de 6,21 correos electrónicos por semana*. ¿Te parece excesivo? Y sin embargo… No es tan sorprendente ya que las colecciones cambian lo suficiente como para justificar tales envíos. Por supuesto, si un cliente hace compras regulares cada seis meses, no tiene sentido saturarlo. Por eso, este tipo de industria se basa sobre todo en el ciclo de compras y en el tipo de perfil de sus clientes.

Frecuencia GAP

Para una empresa de SaaS, por otro lado, esta frecuencia sería una locura. Los consumidores compran un software de manera puntual y sólo necesitan una actualización ocasional. Sólo unos pocos fanáticos aceptarían recibir correos electrónicos diarios.

¿Entonces? ¿Qué tienes que hacer? ¿Enviar más? ¿Menos? Pues bien, a pesar de las excepciones, la mayoría de los estudios muestran que la gran mayoría de las empresas tienden a utilizar el correo electrónico semanal (86% frente al 15% que desea recibirlo todos los días). Esto se confirma gracias a el reciente informe de la DMA sobre los correos electrónicos de marketing. La mayoría de ellos envían hasta 5 correos electrónicos al mes, muy pocos superan los 8*. Estos datos subrayan la importancia de la segmentación.

Frecuencia de envío

Existen numerosas formas de averiguar con qué frecuencia tus clientes desean recibir los correos electrónicos:

  • Ofrecerles la posibilidad, después de hacer clic en el enlace para darse de baja, de recibir menos correos electrónicos antes de hacerlo por completo
  • Probar diferentes frecuencias y ver en qué medida afectan a tus tasas de conversión y de baja
  • Indicar claramente la periodicidad de tus envíos para que tus clientes puedan elegir ellos mismos su propia frecuencia
  • Ofrecerles varias opciones de inscripción tan pronto como acepten recibir tus correos electrónicos (es decir, cuanto más seleccionen, más frecuentemente recibirán tus comunicaciones)
  • Enviar sólo un tipo de correo electrónico y lo menos a menudo posible, para que tus clientes puedan inscribirse para recibir tus correos electrónicos con mayor frecuencia.

Demasiados o no los suficientes, los riesgos

Los riesgos de una periodicidad regular

  • Menos compromiso: la mayoría de tus suscriptores no tienen tiempo para leer tus correos electrónicos. Por lo tanto, tenderán a no abrirlos tanto.
  • Una mayor tasa de bajas de suscripción: si deciden dejar de seguirte, ya no podrás venderles tus productos y/o servicios.
  • Tu reputación como remitente se ve afectada: darse de baja, denuncias de spam… No te sorprendas si tu reputación se ve afectada por los ISPs.

Los riesgos de una frecuencia reducida

  • Oportunidades de venta perdidas: tampoco seas demasiado tímido, porque a veces, quién dice más correos, dice más dinero (¡lo asociamos, por supuesto!).
  • Visibilidad reducida: incluso si tus correos no se han abierto, sigues apareciendo en el buzón del correo de tu suscriptor. Por lo tanto, menos correos equivale a menos posibilidades de que te tenga en mente.
  • Un riesgo para tu reputación como remitente: una vez más, no te equivoques, un envío poco frecuente o incoherente hará que los ISPs te sigan de cerca.
  • Caer en el olvido: estamos yendo un poco lejos, pero ¡piénsalo! La mayoría de tus suscriptores se han inscrito por una razón en el momento de su registro (¿con intención de comprar, por ejemplo?). Si no les envías los suficientes correos electrónicos, se olvidarán rápidamente.

Para determinar tu frecuencia óptima, necesitas supervisar y hacer un seguimiento de varios indicadores tales como las bajas, las denuncias de spam, las aperturas, los clics y las conversiones. No sólo hay que hacerlo campaña por campaña, sino también para cada suscriptor. Esto también se aplica a las fases de prueba. Los resultados que obtengas pueden indicar inicialmente tasas de bajas de suscripción mayores y, en contraste, tasas de apertura y clics más bajas. Sin embargo, midiendo el compromiso y las conversiones de tus suscriptores, puedes determinar con precisión la frecuencia que mejor se adapte a tus contactos.

*Fuentes: Zettasphere ; Marketing Sherpa 2015 “Email Research Chart: How often customers want to receive promotional emails” ; DMA 2017 “DMA Insight: Marketer email tracking study”

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