Destacado | Email: 5 KPI fundamentales para dar paso a la conversión

Publicado por Anthony Boudet en Data Marketing, Data y Analítica Web 10 julio 2018 Tiempo de lectura: 3 min

¿Cómo saber si una campaña de email marketing ha funcionado bien? ¿Cuál ha sido el ROI directo o indirecto? Repasemos los 5 indicadores claves para analizar correctamente las campañas de email marketing.

Con un ROI de 35 €, el email es el canal digital más eficiente. Desde la apertura hasta la conversión final, directa o indirecta, es primordial analizar 5 indicadores claves que nos permtirán optimizar las campañas y optimizar el recorrido del cliente en el canal email.

Comprender la tasa de apertura

Comprender la tasa de apertura

La tasa de apertura nos indica el número de mensajes abiertos sobre el número de mensajes entregados y admitidos por los ISP/MPS. La tasa mínima recomendada es del 24 % ya que, por debajo de esta cifra, es muy probable que una parte de los mensajes enviados hayan acabado en la carpeta de spam.

Para saberlo hay que analizar esta tasa en los 20 principales dominios de envío. Así es como puede detectarse cualquier tasa anormalmente baja debido a un problema de entregabilidad.

randstad-medicacion-del-roi

¿A qué corresponde la tasa de reactividad?

A diferencia de la tasa de clics, la tasa de reactividad nos permite visualizar los resultados de la campaña “en forma de embudo”. Esta tasa da el número de clickers sobre el número total de abridores, lo que nos indica cuántos de los contactos seducidos por el asunto del mensaje también lo fueron por el contenido, dirigiéndose hasta la página web. Si la tasa es inferior al 20 %, quiere decir que hay aspectos del mensaje que deben mejorarse para generar más clics en el próximo envío.

La tasa de rebote

¿Quieres saber si tu landing page ha cumplido con las expectativas de los abridores? La tasa de rebote es el primer indicador de analítica web que debe analizarse. Indica el porcentaje de internautas que han visitado la página web, han visualizado la landing page y se han marchado sin realizar ninguna otra acción.

Ya sea a través de productos/servicios o del contenido, la página web debe poder retener a los clickers e incitarles a seguir navegando.

La tasa de conversión directa

Sea cual sea el sector profesional y el contenido de la web, la campaña siempre debe tener 1 objetivo principal y 2 o 3 objetivos secundarios: efectuar compras, realizar una simulación o presupuesto online, rellenar un formulario…

La tasa de conversión directa nos indica el porcentaje de clickers que han derivado en conversión tras haber hecho clic en el mensaje.

Para darlo por válido, este porcentaje debe ser superior al porcentaje medio de la web, ya que el canal email es un canal de fidelización que genera una mejor conversión que los canales de prospección.

Las conversiones indirectas

Al igual que la tasa de conversión directa, las conversiones indirectas se refieren al número de conversiones generadas gracias al email, pero sin que este canal sea el último punto de contacto.

conversiones-data

Cada vez más, las conversiones indirectas son objeto de análisis ya que permiten medir la aportación de cada canal en el total de las conversiones generadas. Por ejemplo, en el esquema que aquí se presenta, el canal email habría generado 4 conversiones directas pero habría contribuido a 2 conversiones indirectas (líneas 2 y 3).

Para calcular el ROI de las campañas, hay que tener en cuenta las diferentes etapas del recorrido de los contactos: desde la apertura hasta las conversiones indirectas. Por eso no debemos conformarnos con analizar los clics ya que nos exponemos a falsear el análisis. La campaña puede haber sido muy eficaz, pero quizás haya sido la página web la que no ha estado a la altura de la misión de convertir a los contactos en nuevos clientes.

Artículos similares